I
Hoy, por mi ventana, he visto un diminuto pajarillo graznar sin control ni razón, para después arrancar a volar allá donde mi vista no alcanza. Pero en mi mente no se formaba la imagen del ave, sino la libertad pura era el retrato que divisaba. Una vida sin ataduras materiales, sin más preocupación que la de sobrevivir, sin normas regidas por una sociedad que pretende ser utópica y que solamente consigue dividirnos esparciéndonos en opiniones artificiales. Un lugar donde todos somos iguales al querer ser diferentes, donde se nos mide por la superficie sin importar si podemos hablar o somos mudos. Una imagen que no vemos porque nos tapamos la vista con el velo que aceptamos sin saber.
Hoy, por mi ventana, he visto los barrotes de la prisión de mi vida.
Escrito en Por mi ventana |











Reflejos de una memoria: he tenido que releerlo varias veces. Con una no basta para abarcar tanta belleza.
Gracias.