Marzo 25th, 2006 por Andrés
Sombra soy. La oscuridad es mi morada y mi coraza. Oculta tras todo, permanezco a un lado de todo y todo observo, mas el pensamiento no es recíproco. No soy independiente, carezco de voluntad y estoy a merced de la luz. Eterno rival y de relación de simbiosis, el sol decide cuando debo o no aparecer. Me ahoga cuando quiere y cuando quiere me ahoga, en un ciclo incandescente que marca la franja que nunca puedo cruzar.
Sombra soy. Puedo cambiar de aspecto, de forma y tamaño, pero a los ojos del sol nunca dejaré de ser eso, una mísera sombra. Nadie se fija en mí, siempre detrás, siempre partiendo desde algo, siempre sombra.
Sombra soy. Cualquier conversación que inicie se verá implosionada por un haz de luz que la hará disminuir en tal grado que desaparecerá por completo. Cualquier cosa que diga una sombra es fácilmente superable y mejorarla, una mera proposición. Si habla una vez, calla cien.
Sombra soy. No importa lo que haga. A veces más intensa, a veces inexistente, un simple hilo de luz acaba conmigo. Me resquebrajo en diminutas porciones que tardo una infinidad en volver a reunir. Pequeñas sombras que nadie ve.
Sombra soy. Siempre estoy, nunca me salgo, siempre igual. Sin novedad, sin emoción, la sombra es a la última que se recurre. Si falla, me empequeñecen. Si acierta, indiferencia.
Sombra soy, pero no quiero serlo…
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Marzo 22nd, 2006 por Andrés
Desearía poder flotar con el aire, navegar por sus corrientes y abandonarme al inerte destino que nos confunde y altera. Veo señales. ¿Veo realmente señales?. Me imagino señales. Lo imagino todo y en mi mente todo sale mal, pero la realidad lo supera todo por completo. Todo me es indiferente y todo me preocupa. Vivo una vida sin vivirla, soñando que sueño y no quiero despertarme. Me despierto cansado y sin ánimos. Mis ánimos se encuentran por descubrir en una gruta inexplorada. Inexplorado está mi corazón, vacío por dentro. Dentro de mí no hay nada. Nada me motiva y sólo tengo un motivo. Sólo una razón para vivir, pero también para morir. Morir es lo último que haré en este mundo. Este mundo me hunde y ahoga en su inmensidad. Inmenso es todo aquello que desconozco. Desconozco como sería flotar con el aire, navegar por sus corrientes y abandonarme al inerte destino que nos confunde y altera, por eso desearía…
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Marzo 15th, 2006 por Andrés
Despertaba, atemorizado, confuso. Una gota de sudor resbalaba por su ranqueante mejilla. Que extraña sensación la experimentada. Cierra los ojos en un intento de submisión autoinducida. Día. Todo nauseabundamente normal, pero sigue pensando en aquello. Noche. Imposible revivir lo vivido.
Despertaba, horrorizado, exhausto. Una gota de frío sudor le saca del trance. Otra vez, no puede ser. Calcula las posibilidades de tener dos noches seguidas el mismo tipo de sueño. Pocas espectativas. ¿Por qué, entonces?. Día. Noche.
Despertaba, inquieto, confuso. Sobre su pálido rostro solamente fluía una lágrima. Esta noche no hubo sueño. Decepcionado incluso. Silencio. ¿Por qué aparecía primero tan cercana y luego tan distante?. Esperanza y realidad.
No despierta, calmado, sereno. Ha estado todo el día pensando en ella. Sin fuerzas para vivir…
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Marzo 5th, 2006 por Andrés
Hoy, por mi ventana, he visto al viento aullar con tristeza, he sentido su furia incandescente elevarse entre las nubes allá donde sólo él es libre. Me ha dejado helado con su cálido aliento y he deseado por un instante evaporarme y acompañarlo en su ir y venir infinito. Pero también he escuchado su llanto, una serie de ráfagas melancólicas que evocaban las más amargas historias que pueblan el aire. El viento, exhausto de tanta desdicha, rompe su silencio desde su profunda cueva para empequeñecer nuestros corazones en una demostración de fuerza e ímpetu fuera de toda duda. Las personas no somos muy diferentes. Algunas guardan todo su rencor y furia dentro de sí mismas, para evitar que el resto se percate de lo débiles que son en realidad. Sin embargo, llega un momento en que su alma ya no puede albergar más esos sentimientos negativos y acaba por estallar en una implosión que atraviesa las duras paredes de su cuerpo en una controversia incapaz de controlar. Entonces, fluyen por el aire, libres de toda carga y deseosas de volver a empezar.
Hoy, por mi ventana, he visto el viento sufrir por las personas…
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