Sombra soy
Sombra soy. La oscuridad es mi morada y mi coraza. Oculta tras todo, permanezco a un lado de todo y todo observo, mas el pensamiento no es recíproco. No soy independiente, carezco de voluntad y estoy a merced de la luz. Eterno rival y de relación de simbiosis, el sol decide cuando debo o no aparecer. Me ahoga cuando quiere y cuando quiere me ahoga, en un ciclo incandescente que marca la franja que nunca puedo cruzar.
Sombra soy. Puedo cambiar de aspecto, de forma y tamaño, pero a los ojos del sol nunca dejaré de ser eso, una mísera sombra. Nadie se fija en mí, siempre detrás, siempre partiendo desde algo, siempre sombra.
Sombra soy. Cualquier conversación que inicie se verá implosionada por un haz de luz que la hará disminuir en tal grado que desaparecerá por completo. Cualquier cosa que diga una sombra es fácilmente superable y mejorarla, una mera proposición. Si habla una vez, calla cien.
Sombra soy. No importa lo que haga. A veces más intensa, a veces inexistente, un simple hilo de luz acaba conmigo. Me resquebrajo en diminutas porciones que tardo una infinidad en volver a reunir. Pequeñas sombras que nadie ve.
Sombra soy. Siempre estoy, nunca me salgo, siempre igual. Sin novedad, sin emoción, la sombra es a la última que se recurre. Si falla, me empequeñecen. Si acierta, indiferencia.
Sombra soy, pero no quiero serlo…
Escrito en Relatos breves |











y sin esa sombra el sol no sabría vivir, pues si desaparece se volvería loco de buscarla y no encontrarla…