Ayer y hoy
Antaño seguro, me aferraba aquellos días a un futuro esperanzador, creía. Una utopía generalizada y dominada por vastos pensamientos ficticios al igual que ambiguos. Me vanagloriaba de lo que tenía que acontecer y no de lo transcurrido, creando en mi mente un universo repleto de versos inocentes adornados con falsos velos de verdades infestuosas.
Ayer por hoy, soñaba el sol con sus incandescentes porvenires. No poseía nada a lo que sujetarme, y por ello me rodeaba de una libertad pura y majestuosa. Una burbuja transparente y a la vez crisálida. Un lugar nómada donde los haya en los rincones de la vida. Recóndito cobijo en el que no había lugar para permanecer aislado.
Hoy por ayer, sueño la luna con su eterno manto del silencio. Poseo algo que me sujeta con firmeza, y por ello no puedo desprenderme de las férreas cadenas que cubren mi inquieta alma. Una fortaleza impenetrable y a la vez inexistente. Siempre me apresa de la misma forma, por ELLA.
Ayer por hoy pensaba en partir, y hoy por ayer sólo deseo regresar cuando no sentía.
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