El espejo iridiscente

Porque cada uno tiene una forma especial de brillar y solamente nos fijamos en ellas, olvidando las nuestras. Creemos que los demás si pueden ver su propia luz, pero en realidad se fijan en nosotros. ¿Dónde está el abismo de la moralidad?. Reflejado en ellos encontramos nuestro espejo iridiscente. En él vemos aquello que deseamos, frustrados pensamientos en la incoherencia de la vida. Morimos en la creencia de que con esa luz ajena seríamos mejores en algunos aspectos, pero lo cierto es que el brillo de cada persona, de cada acción, es único. Dejamos que sus rayos transparentes nos cubran y cieguen la mente, en un intento imperativo de hallar su secreto.Todo ello es inútil y carente de valor, pues aunque se consiga reflejar su brillo no dejará de ser un vano reflejo, pasto de la realidad. La auténtica luminosidad no se consigue cuando uno lo desea, sencillamente sale de nuestro interior en su preciso momento. Así que, rompe tu espejo iridiscente y cultiva tu luz interior.
Foto: phiberphreak
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los espejos en que nos vemos nos recuerdan lo que llevamos dentro ,el alma sabe que es mas fàcil fijarse en la luz de los otros que en la nuestra,por eso se inventa los espejos, y dibuja nuestro reflejo en los ojos del otro,..como en un estanque que refleja nuestra prropia imagen ..si rompemos ese espejo quien sabe puede que veamos la verdad,y no sepamos valorarlo.
un abrazo
No deberíamos conformarnos con un reflejo, pudiendo ver con claridad, aunque no sin esfuerzo, la luz pura y auténtica que emana de nuestra propia alma.
Sin embargo, como bien dices Tara, es posible que no sepamos valorarlo, pero es un riesgo a correr, ¿verdad?.
Saludos.