Frente a frente
No presagiaba nada bueno. La incesante lluvia dominaba sus triviales pensamientos. Le costaba dormir y esos sueños aparecidos como destellos fugaces de irrealidades paralelas, no despertaban el consuelo que anhelaba. Pero todo ello no era nada nuevo. Tiempo atrás ya padeció ese mal. Entonces no supo combatirlo, era demasiado fuerte y crecía cada día con más ímpetu. Esperó y esperó, desesperado por el lento caminar del tiempo. Al final perdió la batalla que nunca llegó a comenzar. Ese fue su error, pero más tarde supo que también fue su salvación. Ahora se hallaban frente a frente otra vez, con la misma fortaleza que antes, desafiando de nuevo su resistencia. Su regreso no era sorprendente, siempre tuvo la esperanza de que volvería a su vida tarde o temprano. Aunque habían pasado los años, realmente no sabía como derrotarlo, pero sí cómo evitar su aparición. Sin embargo, ahora ya no era hora de lamentos, tocaba actuar. La miró a los ojos y la apartó de su lado.
Escrito en Relatos breves |










