Abril 11th, 2008 por Andrés
La carencia de sueño, la fatiga acumulada, el ruido sin cesar. Dicen. Todo mentira, porqué él sabía en realidad la razón por la que no podía conciliar el descanso nocturno. Eran varias las noches en las que reinaba la oscuridad, pero una luz en su mente reflejaba un tenue sombra que le recordaba la nostalgia. Tomaba las formas más inverosímiles que su imaginación era capaz de crear, recorría extensos años relegados a las profundidades del alma, forjaba imágenes que creía haber olvidado. Y todo ello durante la noche y sólo durante la noche, porque era entonces cuando todo estaba calmado y cuando la tempestad hacía acto de existencia en su pequeño mundo. La primera vez le cogió por sorpresa, pero las siguientes caídas del sol era él quien lo esperaba. Lo sabía. Que no se marcharía tan raudo como vino, que volvería cada vez con más ímpetu y descaro, que no podía detener su implacable avance. Por eso no podía dormir. Su mente estaba inmersa en un caos que seguía un orden alrededor de un espacio vacío. Alargó el brazo hacia el otro lado de la cama. Ella ya no estaba y se había llevado el sueño consigo.
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Marzo 25th, 2008 por Andrés

Turbados pensamientos se agolpan en mi mente, de uno en uno y todos a la vez. Saber actuar, defender honestidad, idealizar mis ideales. Obcecarse en el planteamiento de querer abarcar todos los pequeños detalles otorgándoles por igual una importancia que no tienen. Ese problema carente de solución, porque hallar la panacea sería cambiar personalidad. Reconocerlo no es síntoma de mejora, sino que conlleva a centrarse más en ellos. Vivir cada momento y analizarlo hasta la saciedad, mi modo de proseguir el día a día. No. No es lo correcto. No es lo mejor. Pero, no puedo dejar de hacerlo. Culpabilidad de ser como soy. Una frase, sonreír en ese instante, una mirada dulce, un regalo, tomar algo…detalles sin ningún objetivo en los que dedico un tiempo que otros considerarían excesivo e innecesario. Tienen razón, porque cuando alguno de esos detalles detallados en mi imaginación no surgen según lo previsto, entonces es cuando empiezan las preocupaciones y los dolores de cabeza. Lo sé, pero dejar de lado esta faceta mía me convertiría en una persona completamente distinta. Dulce la ironía de ser persona.
Sin embargo, aunque sea algo imposible de cambiar, hay veces en que se observa la vida de otro modo. Cuando todos los detalles pierden la importancia que le adjudicas, cuando aparece una situación que se sobrepone por encima de todos ellos. Porque, en el fondo, los detalles son pequeños retales de egoísmo. Desvanecidos quedan al aparecer no otro detalle, sino algo tan importante que no te afecta a ti directamente, sino que pertenece a otra persona. Y piensas en lo que significa para ti. Entonces es cuando todo, absolutamente todo lo egoísta queda al margen.
De tu nieto para ti.
Foto: n05feratu
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Marzo 4th, 2008 por Andrés

Pensaba, arraigado entre sus translúcidas sábanas mientras contemplaba absorto el paso del tiempo en su habitación. Transcurría de forma lenta y tediosa, pero en su mente fluía la imaginación a una rapidez que hasta él se sorprendía. Una ráfaga de imágenes fantasiosas en la que todas tenían una cosa en común. Lo sabía y, aún así, no podía evitar la sensación que le producía ese pensamiento. Volaba entre nubes de amargo sabor, paseaba debajo de lluvias de color sangre, dormía en grandes camas donde sólo estaba él. Y cuanto más pensaba que no tenía que actuar de esa forma, más y más recaía en ese abismo que había creado. No había salida, todavía no la había imaginado. Sin escapatoria posible, consumía ese lento caminar del tiempo en situaciones irreales donde siempre existía el mismo desenlace. Una y otra y otra vez, repitiéndose como un absurdo ciclo en forma de espiral descendente en el que se iba aproximando al centro del destino. Pero ese no era el final de su viaje transitorio, ya que tras un leve parpadeo todo volvía a comenzar. ¿Cómo escapar de semejante tragedia?. Lo siento, todavía no tengo la respuesta.
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Febrero 6th, 2008 por Andrés
La vida es una ilusión y como toda buena ensoñación está escrita en versos rotos llenos de falsedades. La realidad es aquello que deseas y que, por lo tanto, no puedes conseguir. Es así, las personas alrededor dan la apariencia de que todo es alcanzable y crees que es posible contagiarse de ese esperanzador sentimiento. Y es cierto, pero a la hora de la verdad reconoces que no es tan sencillo como pensabas, sobretodo cuando aquello que más anhelas y deseas no te corresponde a ti decidirlo, sino que esperas expectante la respuesta de la otra persona.
La ilusión es la vida que tenemos y como todo buen vacío de sueños está manchada de vestigios de oportunidades perdidas en un tiempo que nunca existió. La realidad es aquello que vives y que, por lo tanto, no puedes evitar. Es así, las personas alrededor siguen y consiguen sus deseos y crees que es posible contagiarse de ese alentador sentimiento. Y es cierto, pero a la hora de la verdad reconoces que no es tan sencillo como pensabas, sobretodo cuando aquello que más anhelas y deseas no te corresponde a ti decidirlo, sino que esperas expectante la respuesta de la otra persona.
Una respuesta a la pregunta que no alcanzas a realizar.
Ya lo ves, tanto si la vida que posees es una ilusión como si la ilusión es la vida que quieres poseer, no es tu decisión, pues ya has escogido y no te atreves a dar ese último paso por temor al rechazo. ¿Qué te puedo decir? Yo estoy preso de un sentimiento con forma de grilletes a los que yo mismo me encadené…
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Enero 28th, 2008 por Andrés
Como el pasado al presente, como la sangre a la herida, como las lágrimas a la vida…siempre regresa el eterno pensamiento. No conoce la distancia, no distingue el momento, no predica compasión, solamente da vueltas alrededor de mi cabeza. No entiendo cómo consigue ignorar y esquivar toda la resistencia que creo e impongo. Hace caso omiso de la razón, donde todo es lógico y está controlado, nada debería de sobrepasar esta prueba, todo es razonado y estudiado a la perfección o, por lo menos, se intenta. Traspasa mi muro de hielo, forjado con el tiempo en días de arduo trabajo y llanto. Lo derrite como si no estuviera allí, como si nunca hubiese existido. Entonces, ¿cómo detener semejante e imperturbable avance?. Si su objetivo es la mente, con mantenerla ocupada se solucionaría el problema. Obcecado con ese planteamiento, procuré no quedarme nunca quieto y siempre con algo que hacer. Cansaba e irritaba hasta la incombustible saciedad. Pero no fue suficiente, sólo conseguía menguar ligeramente sus pasos, hasta que por fin, llegó a su destino. ¿Y ahora?. Ahora tengo muchas que hacer, pero me acompaña cada segundo. Hago las cosas mal y a medias. No tiene solución y no puedo alejarlo de mi vista, porque, cuando se distancia algún día, me siento vacío por dentro.
Y, aquí estoy, perdido hacia ningún sitio, en medio de ningún lugar, como una triste canción que marca el apogeo de mi final.
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