Reflejos de una memoria





Buscar






Entradas recientes





Visitas


    Estadísticas






Creative Commons License


Blogarama - The Blog Directory


Add to Technorati Favorites


http://www.wikio.es/portada


Directorio de blogs gratuito


BlogsWeb.es


Directorio de blogs Zuloblog

III

Abril 9th, 2006 por Andrés

Hoy, por el reflejo de mi ventana, he visto una robusta caja inalterable en movimiento. Cerrada, clausurada, vedada del exterior cumpliendo cual pena.

Las personas no somos tan distintas de una caja. Permanecemos cerradas la mayor parte del tiempo, ocultando nuestro interior mediante una sólida tapa que nos cubre y ahoga la luz. Sólamente cuando sabemos que el resultado de abrirla será satisfactorio, lo hacemos, pues lo contrario significa la muerte. No obstante, no controlamos las situaciones, ya que no controlamos la mente de los demás. Como no solemos levantar la pesada tapa de nuestra alma, los ojos ajenos nunca consiguen descifrar lo que en realidad guarda, y eso deriva en la invención, imaginación y condena por parte suya.

Ante su incapacidad para averigüar aquello que escondemos, las demás personas se limitan a pensar, a intentar hallarlo por sí mismas, fracasando siempre y siempre fracasando. Finalmente, optan por creer que su invención es la verdad, lo que nos convierte en meras cajas subestimadas y encasilladas en unos valores para nada nuestros, que ni abriendo nuestra alma al completo conseguiremos librarnos.

Saben lo que poseemos sin saberlo, pues la verdad a voces no tiene por qué ser cierta, llegando al extremo de ponernos los candados más fuertes jamás creados a nuestro alrededor juntamente con las más versátiles y siniestras cadenas fuertemente anidadas en nuestro espíritu. Con este gran lazo, sólo se nos permite entreabrirnos ligeramente, sin llegar a alzar nuestra oxidada tapa. La única vía para deshacer nuestras ataduras es desaparecer por un tiempo, lamernos las heridas y acostumbranos a mantener la puerta siempre abierta para regresar como nos merecemos, sea para bien o para mal, pero con la verdad al frente.

Hoy, por el reflejo de mi ventana, he visto la caja de pandora que mora en nuestro interior.

Foto: steelgohst

Escrito en Por mi ventana | Ningún comentario »





En mis brazos

Abril 1st, 2006 por Andrés

Nostalgia es lo que siento, un incontenido sentimiento que recorre cada rincón de mi cuerpo. Ansío esos momentos de felicidad del pasado que ya no volverán a existir. Me recuerdo lleno de vitalidad y dulzura, completamente ahogado en una inalcanzable paz interior que de ningún otro modo puedo experimentar.

Ayer, desde hacía mucho tiempo, volví a sostener una persona entre mis brazos. Era una pequeña niña de apenas un año de edad. Sus blanquecinos ojillos examinaban cada resorte de mi cara, sin obviar detalle alguno. No lloraba, tampoco reía, limitándose sólamente a fascinarme como antaño. Me reencontré con aquella persona que era entonces y me dí cuenta, que cual vicio, necesitaba de más energía que me transmitía.

Nostalgía es lo que siento de no tener en la família algo parecido. Las personas crecen, se hacen independientes y echan a volar. De todas formas, me alegró muchísimo revivir ese sentimiento. Ojalá en algún momento, en algún lugar, alguna persona sienta lo mismo al abrazarme…

Escrito en Personal | 2 comentarios »





Sombra soy

Marzo 25th, 2006 por Andrés

Sombra soy. La oscuridad es mi morada y mi coraza. Oculta tras todo, permanezco a un lado de todo y todo observo, mas el pensamiento no es recíproco. No soy independiente, carezco de voluntad y estoy a merced de la luz. Eterno rival y de relación de simbiosis, el sol decide cuando debo o no aparecer. Me ahoga cuando quiere y cuando quiere me ahoga, en un ciclo incandescente que marca la franja que nunca puedo cruzar.

Sombra soy. Puedo cambiar de aspecto, de forma y tamaño, pero a los ojos del sol nunca dejaré de ser eso, una mísera sombra. Nadie se fija en mí, siempre detrás, siempre partiendo desde algo, siempre sombra.

Sombra soy. Cualquier conversación que inicie se verá implosionada por un haz de luz que la hará disminuir en tal grado que desaparecerá por completo. Cualquier cosa que diga una sombra es fácilmente superable y mejorarla, una mera proposición. Si habla una vez, calla cien.

Sombra soy. No importa lo que haga. A veces más intensa, a veces inexistente, un simple hilo de luz acaba conmigo. Me resquebrajo en diminutas porciones que tardo una infinidad en volver a reunir. Pequeñas sombras que nadie ve.

Sombra soy. Siempre estoy, nunca me salgo, siempre igual. Sin novedad, sin emoción, la sombra es a la última que se recurre. Si falla, me empequeñecen. Si acierta, indiferencia.

Sombra soy, pero no quiero serlo…

Escrito en Relatos breves | 1 comentario »





Desearía

Marzo 22nd, 2006 por Andrés

Desearía poder flotar con el aire, navegar por sus corrientes y abandonarme al inerte destino que nos confunde y altera. Veo señales. ¿Veo realmente señales?. Me imagino señales. Lo imagino todo y en mi mente todo sale mal, pero la realidad lo supera todo por completo. Todo me es indiferente y todo me preocupa. Vivo una vida sin vivirla, soñando que sueño y no quiero despertarme. Me despierto cansado y sin ánimos. Mis ánimos se encuentran por descubrir en una gruta inexplorada. Inexplorado está mi corazón, vacío por dentro. Dentro de mí no hay nada. Nada me motiva y sólo tengo un motivo. Sólo una razón para vivir, pero también para morir. Morir es lo último que haré en este mundo. Este mundo me hunde y ahoga en su inmensidad. Inmenso es todo aquello que desconozco. Desconozco como sería flotar con el aire, navegar por sus corrientes y abandonarme al inerte destino que nos confunde y altera, por eso desearía…

Escrito en Relatos breves | 1 comentario »





Despertaba…

Marzo 15th, 2006 por Andrés

Despertaba, atemorizado, confuso. Una gota de sudor resbalaba por su ranqueante mejilla. Que extraña sensación la experimentada. Cierra los ojos en un intento de submisión autoinducida. Día. Todo nauseabundamente normal, pero sigue pensando en aquello. Noche. Imposible revivir lo vivido.

Despertaba, horrorizado, exhausto. Una gota de frío sudor le saca del trance. Otra vez, no puede ser. Calcula las posibilidades de tener dos noches seguidas el mismo tipo de sueño. Pocas espectativas. ¿Por qué, entonces?. Día. Noche.

Despertaba, inquieto, confuso. Sobre su pálido rostro solamente fluía una lágrima. Esta noche no hubo sueño. Decepcionado incluso. Silencio. ¿Por qué aparecía primero tan cercana y luego tan distante?. Esperanza y realidad.

No despierta, calmado, sereno. Ha estado todo el día pensando en ella. Sin fuerzas para vivir…

Escrito en Relatos breves | Ningún comentario »